“Pokemon: Detective Pikachú”: Franquicia para rato / En opinión de Fausto Ponce

Redacción MXPolítico. - Dirigida por Rob Letterman, Pokémon: Detective Pikachú es una buena cinta de entretenimiento que, por un lado, es capaz de complacer a los fans que ya tiene la franquicia, así como de atrapar a un nuevo público adolescente.

El desarrollo de la historia tiene lugar en un universo Pokémon, es decir, un lugar en donde existen estas criaturas con poderes especiales que los humanos suelen utilizar para organizar peleas.

Todo comienza con un Pokémon que se encuentra atrapado en un laboratorio y que, de pronto, es capaz de escapar gracias a un despliegue de su poder y de una aparente falla tecnológica. Segundos después, ese mismo ser provoca un accidente automivilístico. Los fans de la franquicia reconocerán de inmediato al susodicho Pokémon, pero en la historia se revelará más adelante. 

Después de este inicio vertiginoso, conocemos a un joven de 21 años llamado Tim Goodman (Justice Smith), quien trabaja como vendedor de seguros en un pequeño poblado en el que aparentemente no hay mucho futuro para él. Pero parece estar a gusto, aunque su madre ha muerto y su figura paterna, Harry (Ryan Reynolds), ha estado ausente durante un tiempo.

Las cosas cambian cuando Tim se entera que éste, quien funge como detective, sufrió un accidente mientras investigaba un caso, por lo que Tim debe ir a una ciudad llamada Ryme (que es donde vive su padre) a recoger sus cosas. Por cierto, en esta ciudad las peleas de Pokémon están prohibidas, por lo que los humanos y dichas criaturas conviven en mayor libertad. 

En la gran ciudad, Tim se encontrará con una aspirante a reportera llamada Lucy (Kathryn Newton) y su Pokémon, Psyduck, y también a Pikachú, el excompañero detectivesco de Harry. Dos cosas hay que saber de Pikachú: Primero, él también está buscando respuestas pues tiene amnesia, pero está seguro de que Harry vive; y segundo, Tim puede entender lo que dice.

En este contexto, Tim vivirá una aventura que va más allá de la búsqueda de su padre, y que involucra un complot para dominar la ciudad y la experimentación genética. 
La cinta está cargada de buenos mensajes sobre la responsabilidad de convivir con otras criaturas y del poder que nos confiere la ciencia y la tecnología, y si a esto le sumamos a un Pikachú adorable y una trama divertida, pues… al final tenemos un producto sumamente rentable. No hay que esperar más que un producto hollywoodense dirigido a un público amplio. 

Pokemon: Detective Pikachú mantiene vivo el éxito comercial de la franquicia.


Autor: Fausto Ponce
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