El extraño caso del portal Filmin Latino / En la opinión de Columba Vertiz

Columba Vertiz / APRO / MX Político.- El portal de internet FilminLatino –creado por el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine)–, donde se ven largometrajes, mediometrajes y cortometrajes de ficción y documental por suscripción, estuvo en el ojo del huracán por redes.

La tormenta se desató cuando María Novaro, la nueva titular de esa instancia gubernamental, anunció el 10 de este mes por twitter que se cancelaba dicha plataforma, cuya apertura en junio de 2015 fue muy bien recibida, como consignó este semanario.

De inmediato las reacciones ante esa mala noticia se desataron durante tres días; pero el jueves 13 de diciembre, la Secretaría de Cultura y el Imcine anunciaron en un comunicado que tal streaming “continuará”.

www.filminlatino.mx, cuyo catálogo está conformado por mil 700 cintas –49.7% internacionales y 50.23% mexicanas– y sus suscripciones activas ascienden de alrededor de 2 mil 300, tardó dos años en crearse.

Según el Anuario estadístico de cine mexicano del 2017, del Imcine, ese año FilminLatino concentró la mayor parte de contenidos nacionales (42%), seguido de Blim (28%) y Claro Video (23%).

Cabe destacar que esta plataforma mexicana posee una área llamada GratisMx, que ofrece acceso gratuito a más de 200 películas, 139 cortos y 63 largometrajes de ficción y documentales.

La agitación

En twitter la conmoción se disparó. Las aguas fueron turbias. El actor José María Yazpik escribió en su red (@jmyazpiik): “Hola!, querida @maria_novaro, ¿es cierto que se cancela la plataforma @filminlatino ? ¿Alguien sabe?... Sería una lástima. Saludos.”

La directora de Lola, Danzón, Sin dejar huella, Las buenas hierbas y Tesoros, le respondió al artista por la misma vía:  “Hay razones de peso, querido @jmyazpiik y mañana (martes 11) las explico detalladamente y con cifras contundentes. Es una decisión fundamentada y necesaria para poder promover al cine mexicano de una forma más amplia, incluyente y mucho más efectiva, lo que es mi tarea principal. ¡Saludos!.”.

El actor y director Diego Luna hizo lo mismo (@diegoluna_):

“Sin duda, @filminlatino es una plataforma que muchos creemos indispensable para buscar la cercanía entre el público y un cine que no encontraría un foro de otra forma. ¡Ojalá el tema se discuta y se escuchen distintas voces querida @maria_novaro.”.

Al otra día se removieron aún más las aguas. El cineasta Guillermo del Toro retwitteó (@RealGDT):

“@maria_novaro, me gustaría ofrecer ayuda y apoyo, si aún puede cambiar esta decisión. Mucha gente sin acceso a filmotecas, etcétera, encuentra en esto una ventana al cine. ¿Podemos dialogar?” 

Enseguida el director de Cronos, El laberinto del fauno y La forma del agua escribió de nuevo, luego de que muchos twiteros empezaron a publicar su preocupación:

“Todos estamos en espera y estoy seguro que será para bien. Hay otras plataformas que pueden ser reforzadas y ofrecer mejor servicio.”

Luego puso: “Para mí es interesante como instrumento que puede funcionar fuera de las capitales. Como ventana que yo hubiera querido en provincia. @maria_novaro nos dirá qué pasa, o en qué se convierta esta opción, pero lo que se pueda hacer aún, pos se intenta.”

Así, varios empezaron a escribir que esperarían las razones de la cineasta Novaro. La espera era de suspenso. Llegó la noche del 11 de diciembre y las aguas no se apaciguaron, porque no apareció el twitter de la ahora responsable del Imcine. Pasó el día miércoles12 de mes, y nada. 

Ni las luces de la realizadora en las redes. En tanto, en los twitters preguntaban por qué cerraban FilminLatino “el 31 de diciembre”. Otros lanzaron frases como: “¿Dónde quedó su decisión fundamentada?”, “¿O sólo está improvisando?” Incluso empezaron las críticas de que había sido “torpe” su comunicación.

Mientras, Proceso intentó, el mismo 12 de diciembre, una entrevista con Novaro, ya solicitada desde antes de que tomara posesión, y hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.

“Dice mi mamá que siempre no”

Fue el jueves 13 del mes en curso cuando sorprendió el comunicado de cuatro puntos de la Secretaría de Cultura y el Imcine:

“Debido al interés de la comunidad cinematográfica y del público en general sobre el futuro de la plataforma FilminLatino, queremos informar lo siguiente:”

El primer punto fue: “FilminLatino es una plataforma viva que ha permitido el encuentro entre el cine mexicano y las audiencias en la red”, aunque antes Novaro había justificado el cierre por “razones de peso”, y como una “decisión necesaria”.

En el punto dos se retractaba: “FilminLatino continuará en virtud de garantizar el derecho de las audiencias al acceso al cine mexicano”.

El tercero: “La política de la Secretaría de Cultura es clara al reconocer que una institución sólo es fuerte en la medida que sirve a la comunidad a la que se debe”.
Y el último destacó que será revisado:

“Buscaremos el diálogo con todos los actores interesados para revisar el desempeño de FiminLatino y, en su caso, plantear alternativas para la distribución del cine nacional e internacional, con el objetivo de mantener el derecho de las audiencias a salvo. Por un acceso a la cultura más incluyente y democrático.”

Otras voces

Antes del comunicado, grupos de cineastas manifestaron a Proceso la situación de FilminLatino.
Arturo Ripstein, quien el 13 de este mes cumplió 75 años y el 14 terminó de rodar su más reciente película, expresó sobre la plataforma:

“FilminLatino nos permite tener una salida. Somos una bola de cineastas invisibles que necesitamos un lugar que nos acoja, nos reúna y que difunda nuestro trabajo. ¡Es hacernos visibles a los invisibles!

“En el interior de la República Mexicana no hay cinetecas en todos lados, entonces ésta es una salida fundamental, es importantísima, donde los cineastas independientes y cineastas de una cierta valía, tienen un lugar en donde dar la cara, de mostrar sus cosas, que es para eso que creamos filmes.”

Él esperaba las cifras y datos de Novaro “para ver en qué situación estamos y si podemos debatir, en fin. Es importante que exista la posibilidad de un dialogo diverso en ese sentido”.

En cambio, Gabriel Retes, realizador de Chin Chin el teporocho, se manifestó por un alto a FilminLatino:

“Sólo una película mía se encuentra ahí. Bienvenido/Welcome II, porque contractualmente la pudieron meter, pese a mi oposición. Nunca dan el dinero. Me pidieron El bulto, Bienvenido/Welcome y Bandera rota, y les comenté que volvemos a lo mismo, que el productor es el último en obtener algo. No hay garantías. Eso lo debemos laborar entre toda la comunidad: sociedades autorales y sindicatos. Debe haber un stop para recontinuar. Soy el único que no he querido meter mis películas allí porque nunca vi muy claro.”

Ernesto Contreras, presidente de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, también esperaba esas razones de peso que mencionó Novaro. Y como cinéfilo, agregó que “evidentemente FilminLatino es una ventana única, y lamentaría mucho perderla”; y como cineasta señaló: “Ahí hay trabajos míos y es una forma de conectar con otro público interesado en el cine que realizamos, más allá de la exhibición en salas y estas grandes plataformas como Netflix o Amazon, que están muy bien, finalmente las alternativas siempre son valiosas”.

La productora de El laberinto del fauno, El espinazo del diablo y la delgada línea amarilla, Bertha Navarro, subrayó tajante a este medio:

“Primero se dan las razones y se discute con la comunidad, y después se toman las decisiones.”
Por su parte, la productora La jaula de oro y La 4ª Compañía, Inna Payán destacó:

“Sabemos los problemas que enfrenta la exhibición de cine iberoamericano en México, nuestras películas han estado compitiendo en situación de desventaja con el cine auspiciado por los grandes consorcios del entretenimiento. Creo que FilminLatino es una plataforma que posibilita la exhibición de nuestro cine, además contiene un catálogo muy interesante para revisar películas con enorme calidad artística y cinematográfica. Considero que no debe de desaparecer.”

Mónica Lozano, productora de Amores perros, Voces inocentes y No se aceptan devoluciones, comentó, ya después de conocer el comunicado de la Secretaría de Cultura y el Imcine:

“Para la comunidad iberoamericana es muy importante un escaparate, donde nuestro cine sea difundido y exista una oferta diversa y plural. Que se debe fortalecer y darle condiciones para adquirir los títulos que ahí se exhiben a precios competitivos.”

El protagonista de La ley de Herodes y El infierno, Damián Alcázar, platicó que se debe mejorar FilminLatino “y si sale muy alto el costo, deberían promocionar más su uso”. Enseguida agregó:

“Existen pocas oportunidades de ver cine y de ver cortometrajes mexicanos. En todo caso debería buscarse cooperación privada para mantener una de las ventanas cinematográficas vigentes. No sé si resulte oneroso para el Imcine mantener la plataforma... Si es así, ojalá que el ahorro que se haga se utilice en mejores oportunidades de ver y hacer cine en nuestro país.”

En tanto, Daniel Giménez Cacho, quien participó en Arráncame la vida y Zama, relató preocupado:
“Nos avasallan por todos lados, pues en el nuevo tratado de comercio con Estados Unidos y Canadá, T-MEC, la cultura quedó desprotegida, y la cuestión digital peor. El aniquilamiento de la diversidad cultural es alarmante y es obligación del Estado garantizar equidad o al menos medidas especiales de protección.”

Por el momento, las aguas se tranquilizaron; pero la película aún no termina...  
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